Que una prueba médica no encuentre una causa clara no convierte el dolor en imaginario. Las molestias son reales y pueden estar relacionadas con la forma en que el sistema nervioso responde al estrés, la preocupación o una etapa de sobrecarga.
Somatizar significa experimentar malestar físico en el que los factores emocionales pueden influir de forma importante. No implica inventar síntomas ni permite asumir que todo se debe a la ansiedad.
Síntomas físicos que pueden acompañar a la ansiedad
Cada persona la nota de una manera diferente. Algunas manifestaciones frecuentes son:
- tensión en cuello, mandíbula o espalda;
- molestias digestivas, náuseas o sensación de nudo;
- mareo, cansancio o sensación de inestabilidad;
- respiración rápida, palpitaciones o presión en el pecho;
- dolor de cabeza, alteraciones del sueño o inquietud corporal.
Cuando la sensación se concentra en el tórax, esta guía sobre el nudo en el pecho por ansiedad explica cómo puede sentirse y qué señales requieren atención médica.
¿Cómo saber si es ansiedad o un problema físico?
No siempre puede distinguirse únicamente por cómo se siente. La ansiedad puede producir síntomas intensos, pero también es posible tener ansiedad y un problema médico al mismo tiempo.
Conviene consultar con un profesional sanitario si el síntoma es nuevo, intenso, persistente, aparece con el esfuerzo o se acompaña de desmayo, dificultad marcada para respirar o dolor que se extiende hacia el brazo, la espalda o la mandíbula. Ante una urgencia, llama al 112.
Una vez descartadas o tratadas las causas médicas necesarias, la psicoterapia puede ayudarte si observas que el malestar aumenta con la preocupación, el conflicto, la falta de descanso o la vigilancia constante del cuerpo.
El ciclo entre sensación, miedo y más sensación
A veces aparece una molestia, la interpretas como una amenaza y empiezas a comprobar el cuerpo una y otra vez. Esa vigilancia aumenta la activación y hace que notes todavía más sensaciones. No es voluntario: es un círculo de alarma que puede aprenderse a reconocer y regular.
En terapia trabajamos para:
- identificar situaciones y pensamientos que elevan la alerta;
- comprender la respuesta corporal sin minimizarla;
- reducir comprobaciones y evitaciones que mantienen el miedo;
- recuperar actividades que has ido dejando por temor a los síntomas.
También puedes leer una explicación más general sobre ansiedad y salud física o conocer cómo trabajo la terapia para la ansiedad en Málaga.
¿Sientes que la ansiedad está dirigiendo tu vida?
Podemos revisar el ciclo entre sensaciones, miedo y evitación para que recuperes seguridad en tu día a día.
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