“Se le olvida la agenda”, “parece que no escucha cuando le hablas”, “se levanta de la silla diez veces”… Si eres madre o padre, seguro que has escuchado estas frases en las tutorías del colegio. Y casi automáticamente, aparece la etiqueta temida: ¿Será TDAH (Déficit de Atención)?

Pero, ¿y si te dijera que muchas veces el problema no es que tu hijo “no quiera” atender, sino que no puede porque su cabeza está llena de ruido?

Como Psicopedagoga y Psicóloga en Málaga, me encuentro a diario con este “falso amigo”. Hoy quiero explicarte, de madre a madre (y de profesional a familia), la gran confusión entre el TDAH y la Ansiedad.

El Cerebro “Despistado” vs El Cerebro “Preocupado”

Imagina que estás intentando leer un libro, pero tienes una alarma de incendios sonando en tu oído. ¿Podrías concentrarte? No, ¿verdad?

  • En el TDAH: El cerebro es como un televisor que cambia de canal solo. Le cuesta filtrar estímulos (la mosca que vuela, el ruido del lápiz).
  • En la Ansiedad: El cerebro está secuestrado por el miedo. El niño no atiende a la profesora no porque se distraiga, sino porque está pensando: “¿Y si me preguntan y no lo sé?”, “¿Y si se ríen de mí?”, “¿Y si mamá no viene a recogerme?”.

El resultado externo es el mismo (el niño no hace la tarea), pero la causa interna es opuesta.

Señales para diferenciarlos en casa

Si ves esto…Podría ser TDAHPodría ser ANSIEDAD
En el colegioSe distrae con cualquier cosa, “está en las nubes” feliz.Se distrae pero se le ve tenso, se muerde las uñas, pregunta mucho.
Los deberesLos evita porque le aburren o le cuestan esfuerzo.Los evita porque tiene miedo a fallar (perfeccionismo).
El sueñoCae rendido o se mueve mucho (piernas inquietas).Le cuesta dormirse por “pensamientos intrusivos” o pesadillas.

¿Por qué es vital el Diagnóstico Diferencial?

Aquí es donde mi doble perfil (Psicopedagoga + Psicóloga) es clave. Si tratamos a un niño ansioso con pautas para TDAH (más exigencia, cronómetros, rigidez), podemos aumentar su ansiedad. Y si tratamos a un niño con TDAH solo con relajación, no mejorará su rendimiento escolar.

Necesitamos saber QUÉ le pasa para darle la herramienta exacta.

Un mensaje de calma Si te sientes identificada, **respira**. No has hecho nada mal. El cerebro infantil es complejo, pero tiene una plasticidad maravillosa. Tanto el TDAH como la Ansiedad se trabajan y se mejoran muchísimo con las pautas adecuadas.

¿Necesitas salir de dudas? En mi consulta en Málaga realizamos la evaluación completa para distinguir si es falta de atención o exceso de preocupación. Vamos a quitarle ese peso de encima a tu hijo.

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