“Es que no le apetece”, “Es un vago”, “Si se esforzara más…”. Como madre o padre, seguro que has escuchado (y quizás repetido) estas frases. Y sé que, detrás de ellas, hay una mezcla de frustración, miedo por su futuro y un agotamiento que solo quienes viven la batalla diaria de los deberes comprenden.
Pero, ¿qué pasaría si te dijera que tu hijo no tiene un problema de “ganas”, sino un reto de “herramientas”?
En mi consulta de psicopedagogía en Málaga, veo a diario cómo niños y adolescentes brillantes se apagan porque el sistema escolar no habla su idioma. Mi trabajo es, precisamente, ser la traductora de su mente.
El síntoma no es la nota, es el bloqueo
Cuando un niño saca un 2 en matemáticas o se niega a abrir el libro de lengua, no nos está retando a nosotros. Se está protegiendo de una sensación que ningún niño debería sentir: la de no ser capaz.
El “fracaso escolar” rara vez es falta de capacidad. Suele ser el síntoma de algo más profundo:
- Una dislexia o TDAH no detectado que le hace sentir que corre al doble de velocidad que el resto solo para quedarse en el mismo sitio.
- Una ansiedad por el desempeño que le bloquea en cuanto ve un examen.
- Una falta de estrategias de estudio adaptadas a cómo funciona su cerebro, no a cómo dice el libro que debe estudiar.
¿Cómo trabajamos en mi centro de Málaga?
En mi espacio en Calle Mendoza (Atha), no somos una academia de refuerzo. No venimos a “hacer los deberes”. Venimos a:
- Descifrar el nudo: Realizamos una evaluación para entender por qué hay atasco. ¿Es un problema de atención, de memoria, de lectura o es algo emocional?
- Devolverle la confianza: Mi primer objetivo es que tu hijo vuelva a creer que puede. Sin esa chispa, no hay técnica de estudio que valga.
- Darle su propio manual: Le enseño técnicas de apoyo al aprendizaje que encajen con su neurodivergencia o su estilo de procesar la información.
No estás sola/o en esto
Sé que te preocupa que “se quede atrás”. Pero el éxito de un niño no se mide por su boletín de notas, sino por su capacidad de superar retos y conocerse a sí mismo.
Si sientes que la situación en casa es insostenible y que vuestro vínculo se está dañando por culpa del colegio, es el momento de pedir ayuda experta.
Ofrezco una sesión de orientación gratuita de 15 minutos para que me cuentes qué está pasando y ver si soy la profesional adecuada para acompañar a tu hijo/a.
No estás sola/o en esto
Sé que te preocupa que “se quede atrás”. Pero el éxito de un niño no se mide por su boletín de notas, sino por su capacidad de superar retos y conocerse a sí mismo.
¿Hablamos sobre lo que le preocupa a tu hijo?
Si sientes que la situación en casa es insostenible y que vuestro vínculo se está dañando por culpa del colegio, es el momento de pedir ayuda experta. Estaré encantada de escucharos.
Ofrezco una sesión de orientación gratuita de 15 minutos para que me cuentes qué está pasando.
Una reflexión final
“Un niño que no aprende de la manera en que enseñamos, debe ser enseñado de la manera en que aprende”.