“¿Es normal sentirme así o estoy perdiendo la cabeza?”. Es una de las preguntas que más escucho en mi consulta. Vivimos en una sociedad acelerada donde estar “estresado” es la norma, y a veces, la línea entre el estrés cotidiano y una ansiedad patológica se desdibuja.

Hoy quiero ayudarte a poner claridad. Quiero que entiendas que la ansiedad no es tu enemiga; es un sistema de alarma. El problema surge cuando esa alarma suena demasiado fuerte, demasiado tiempo, o sin motivo aparente.

Ansiedad Adaptativa vs. Patológica

Antes de medir tu nivel, una distinción clave:

  • Ansiedad Adaptativa (La “Buena”): Te activa ante un desafío real (un examen, una entrevista, un frenazo en el coche). Es proporcional al estímulo y desaparece cuando el peligro pasa.
  • Ansiedad Patológica (La que bloquea): Aparece ante peligros irreales o exagerados, es muy intensa, dura mucho tiempo y, lo más importante, te impide hacer tu vida normal.
La Clave es la Funcionalidad No se trata de cuánto miedo sientes, sino de cuánto te limita. Si dejas de ir a sitios, de ver a gente o de dormir por la ansiedad, el semáforo está cambiando de color.

Los 3 Niveles de Ansiedad: El Semáforo

Aunque cada persona es un mundo, en psicología clínica solemos evaluar la gravedad basándonos en la frecuencia, intensidad y duración de los síntomas.

🟢 Nivel 1: Ansiedad Leve (Alerta)

Es la más común. Sientes “mariposas” en el estómago o cierta inquietud mental.

  • Síntomas: Ligera tensión muscular, preocupación por un evento futuro, dificultad puntual para dormir.
  • ¿Qué hacer? Es manejable. Técnicas de respiración, deporte y organización suelen ser suficientes. Tu cuerpo te está diciendo: “Prepárate”.

🟡 Nivel 2: Ansiedad Moderada (Resistencia)

Aquí el cuerpo empieza a gritar. El sistema nervioso está sobreactivado de forma crónica.

  • Síntomas Físicos: Dolores de cabeza frecuentes, problemas digestivos (gastritis, colon irritable), insomnio recurrente, bruxismo (apretar los dientes).
  • Síntomas Mentales: “Ruido mental” constante, dificultad para concentrarse, irritabilidad.
  • La Señal: Empiezas a cancelar planes porque “el cansancio te vence” (cuando en realidad, es ansiedad).

🔴 Nivel 3: Ansiedad Severa (Agotamiento)

La alarma se ha quedado atascada en “ON”.

  • Síntomas: Ataques de pánico (sensación de muerte inminente), taquicardias sin motivo, sensación de irrealidad (desrealización).
  • Evitación: Dejas de conducir, de ir al trabajo o de salir en soledad por miedo a que te dé un ataque. La ansiedad se vuelve el centro de tu vida.
Atención Si te identificas con el Nivel 3, o llevas mucho tiempo en el Nivel 2, tu sistema nervioso necesita ayuda para regularse. No es cuestión de "fuerza de voluntad", es biología.

Checklist: ¿Necesito ayuda profesional?

Si respondes a 3 o más de estas preguntas, te recomiendo buscar orientación profesional:

  1. ¿Tu preocupación es excesiva y difícil de controlar la mayoría de los días?
  2. ¿Sientes tensión muscular, cansancio o dolor de cabeza constantemente?
  3. ¿Tu sueño no es reparador (te despiertas con cansancio o te desvelas)?
  4. ¿Evitas situaciones o lugares para no sentir ansiedad?
  5. ¿Sientes que estás “al límite” o que podrías “estallar” en cualquier momento?
  6. ¿La ansiedad está afectando a tu trabajo o a tus relaciones personales?

No tienes que hacerlo sola

A menudo esperamos a “estar muy mal” para ir al psicólogo. Pero la terapia no es solo para apagar fuegos; es para aprender a manejar el extintor.

Trabajar la ansiedad (ya sea online o en mi consulta en Málaga) te permite:

  1. Entender por qué tu alarma salta.
  2. Regular tu cuerpo cuando se activa.
  3. Recuperar la confianza en ti misma.

Si sientes que tu nivel de ansiedad te está robando calidad de vida, estoy aquí para acompañarte paso a paso hacia la calma.

Empieza hoy Prueba a cerrar los ojos y hacer 3 respiraciones profundas, soltando el aire muy despacio por la boca. Ese pequeño gesto ya le está diciendo a tu cerebro: "Estamos a salvo".

¿Te resuena lo que lees? Reserva tu sesión online o presencial y empecemos a desenredar esos nudos.