Decidir dar el primer paso hacia la terapia es, para muchas personas, la decisión más difícil y a la vez la más valiente que tomarán por su salud mental. Es común preguntarse: ¿Realmente lo necesito? ¿O debería poder con esto yo sola?
Como psicóloga, lo primero que quiero decirte es que no hace falta estar “roto” o vivir una crisis extrema para acudir a consulta. La terapia es un espacio de prevención, autoconocimiento y cuidado.
Aquí te presento 5 señales claras de que la terapia podría ser tu mejor aliada en este momento.
1. Te sientes abrumada constantemente
Si sientes que las tareas cotidianas, el trabajo o tus responsabilidades personales te pesan más de lo habitual y te cuesta encontrar momentos de calma, es posible que estés sufriendo un agotamiento emocional que requiere atención.
2. Tus relaciones están sufriendo
Cuando el malestar interno empieza a traducirse en conflictos constantes con tu pareja, distanciamiento con amigos o falta de paciencia con la familia, la terapia puede ayudarte a entender la raíz de esa irritabilidad y mejorar tu comunicación.
3. El pasado no te deja avanzar
Si un evento traumático, una pérdida o una ruptura antigua sigue apareciendo en tu presente de forma intrusiva, impidiéndote disfrutar del “aquí y ahora”, es una señal de que hay algo que aún necesita ser procesado.
4. Has perdido el interés por lo que antes disfrutabas
La anhedonia (esa falta de placer por las cosas que antes te apasionaban) es una señal de alerta de que tu sistema emocional está en “modo ahorro” o deprimido.
5. Te cuesta gestionar tus emociones
Si pasas de la tristeza a la ira o de la ansiedad al vacío sin entender muy bien por qué, la terapia te proporcionará las herramientas necesarias para regular esos estados y recuperar el control.
Un primer paso valiente
Acudir a un psicólogo no tiene por qué ser un proceso eterno. A veces, unas pocas sesiones son suficientes para reenfocar la situación y adquirir herramientas que te sirvan para toda la vida.
Si te has sentido identificada con alguno de estos puntos, recuerda que en mi consulta (ya sea de forma presencial en Málaga o vía online) podemos trabajar juntas para que recuperes tu bienestar.