La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante el estrés, pero cuando se vuelve crónica, empieza a “hablar” a través de síntomas físicos que a menudo pasamos por alto. En este artículo exploraremos la conexión mente-cuerpo y cómo empezar a escuchar lo que tu ansiedad te está intentando decir.

Las señales físicas más comunes

Es frecuente que mis pacientes lleguen a consulta después de haber visitado a varios médicos especialistas por dolores de cabeza, problemas digestivos o fatiga crónica sin una causa orgánica clara.

  1. Tensión muscular persistente: Especialmente en cuello y hombros.
  2. Alteraciones en el sueño: Dificultad para conciliarlo o despertares frecuentes.
  3. Problemas gastrointestinales: El “segundo cerebro” es el primero en reaccionar.
  4. Palpitaciones o sensación de ahogo: Síntomas que generan aún más ansiedad.

¿Por qué ocurre esto?

Cuando estamos ansiosos, nuestro sistema nervioso se mantiene en un estado de alerta constante (lucha o huida), liberando cortisol y adrenalina de forma continuada…