La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante el estrés, pero cuando se vuelve crónica, empieza a “hablar” a través de síntomas físicos que a menudo pasamos por alto. En este artículo exploraremos la conexión mente-cuerpo y cómo empezar a escuchar lo que tu ansiedad te está intentando decir.
Las señales físicas más comunes
Es frecuente que mis pacientes lleguen a consulta después de haber visitado a varios médicos especialistas por dolores de cabeza, problemas digestivos o fatiga crónica sin una causa orgánica clara.
- Tensión muscular persistente: Especialmente en cuello y hombros.
- Alteraciones en el sueño: Dificultad para conciliarlo o despertares frecuentes.
- Problemas gastrointestinales: El “segundo cerebro” es el primero en reaccionar.
- Palpitaciones o sensación de ahogo: Síntomas que generan aún más ansiedad.
¿Por qué ocurre esto?
Cuando estamos ansiosos, nuestro sistema nervioso se mantiene en un estado de alerta constante (lucha o huida), liberando cortisol y adrenalina de forma continuada…